jueves, 10 de mayo de 2012

El Do en las Artes Marciales y en la Vida



"Mi deseo es que esta obra llegue a todos los que practican artes marciales, así como a todos los que simpatizan con ellas, incluidos los padres que anhelan poner en contacto a sus hijos con estas ancestrales técnicas defensivas". Las anteriores son palabras del autor, Germán Bermúdez Arancibia, 9º Dan, director para Sudaméricade la United States Karate Alliance USKA, además de uno de los personajes que integra la célebre Galería deFamosos en EE.UU. y ex Míster Chile. Lo que estas frases revelan, no es un mezquino afán lucrativo, sino un altruista propósito que apunta a un hecho pocas veces tenido en cuenta en el mundo occidental: que vivir es, en verdad, el arte más difícil y que sólo la destreza técnica no alcanza para vivir en plenitud. En forma conjunta y permanente, hace falta adiestrar la mente y el espíritu, de modo que lo que vaya perfeccionándose sea,esencialmente, el interior del ser humano. Usted se sorprenderá de la riqueza que esta lectura puede proporcionarle y de la renovadora visión de sí mismo que un arte marcial proporciona, si no se limita a ser un simple deporte de puño.

Prólogo

Las obras hablan de los autores. Cuando me enteré de que el Maestro estaba escribiendo un libro, me sorprendí.Siempre había sido reacio a escribir. Siempre quiso la enseñanza directa, como la hacían los antiguos maestros y como él la recibió de su propio Maestro Yu Chi Chan... la relación personal, lo que se realiza en el gimnasio. Lasorpresa me llevó a preguntarle la causa del cambio de actitud. Entonces me dijo: "Querido amigo, los años pasan y hay tantas cosas que quiero decirle a la juventud y no quiero llevármelas conmigo, qué me hizo cambiar de actitud". La explicación me conmovió, aproveché la ocasión y le pedí un favor: escribir el prólogo de la obra. Germán aceptó.Conocí a Germán recién me había graduado. Era febrero de 1967; siempre que pasaba por la Avda. Corrientes veíaese enorme cartel con la figura de Germán y me decía "debo ir a un gimnasio", pero mi situación era complicada:casado, dos hijas, el estudio en la facultad y el trabajo, no me permitía disponer de un minuto libre. La oportunidad se presentó al recibirme (diciembre de 1966). A los dos meses estaba en el gimnasio, pero por obra de un amigo,que fue a hacer una rehabilitación con Germán tras una fractura; cuando comencé a practicar quería devorarme el gimnasio y transformarme en un Charles Atlas en dos semanas. Recuerdo que Germán, un día me llevó aparte y me preguntó por qué me había inscripto y le conté mis anhelos secretos: quería tener el mejor cuerpo, quería competir. El Maestro me miró, tardó en responderme y al final me dijo: "Bien, le voy a hacer dos preguntas; la primera por qué quiere competir". Quedé mudo. Al tiempo insistió: "Por favor, quisiera que me responda". Pensé un momento y respondí: "Bueno, para demostrar al otro que soy mejor". Germán me contestó: "¿tanto le preocupa el otro a quien no conoce? ¿Por qué no empezamos por vencer esas ambiciones que no conducen a nada?; le propongo otro plan, utilizar la gimnasia para lograr una buena salud física y mental que le permitirá disfrutar alegremente de la vida en salud, a usted y su familia. Si hace esto habrá vencido al mayor enemigo, al más formidable: usted mismo. Si esto es de su interés, más adelante puede integrarse a algunas de las disciplinas: lucha, judo o Kung-Fu". Había en Germán tal sinceridad que acepté su consejo y hasta hoy no me arrepiento.Obviamente, en aquella época, no era tan común la práctica de Artes Marciales en la Argentina, aunque Germán, muy versado en el arte de Kung-Fu, Wai-Kung-P´ai, impartía sus clases e instruía a quien desdeaba practicar yescucharlo sobre las diversas escuelas y estilos. Aquí entramos en otra faceta de mi hoy amigo Germán; me encontré con un hombre tremendamente estudioso, admirador de los antiguos centros de gimnasia y cultura de laGrecia Clásica (El Liceo, La Puerta, La Academia, etc.) además de un apasionado buceador en la Filosofía Oriental,místico mesurado, pues comprendió desde muy joven la necesidad del equilibrio interno y la herencia en la vida. Germán es un hombre corriente, con la diferencia de que cree en lo que dice y obra de acuerdo con ello: no fuma,prácticamente no bebe bebidas alcohólicas, no comete excesos de ningún tipo, es apasionado por su creencia,consistente en la necesidad de que la gimnasia o las Artes Marciales necesitan, para su correcto desarrollo, de la Paz Interior, estado que se logra con el esfuerzo por medio de una vida sana, de cambiar pensamientos cotidianos hacia los aspectos positivos de la existencia, de aprender a no rotular a las personas, a esforzarnos por entender la causa de las cosas, en ser cada día un poquito mejor que el anterior, en ser cada día un poquito mejor que el anterior, en ser generoso con nuestro tiempo de escuchar a otro en sus problemas, de aprender a perdonar a fin de no llevar la carga de la venganza, a que la gimnasia y las Artes Marciales nos hacen mejores, en cuanto nos alejan del ocio y de los vicios que nos destruyen. Al Maestro, esta filosofía le cuesta mucho llevarla adelante, pero me decíaen cierta ocasión: "Querido amigo, como me cuesta vencerme a mí mismo, a veces lo logro, otras no, pero aunque pierda alguna batalla, me esfuerzo por ganar la otra. Aldo, el triunfo está en el esfuerzo, en no claudicar; en saber levantarse cuando uno cae y volver a desafiar a los fantasmas y monstruos que llevamos adentro". Las Artes Marciales sintetizan mucho de lo que estoy relatando, principalmente ayudan a lograr disciplina exterior e interior, lo que se complementa con las charlas del Maestro, que se esfuerza siempre por llevar a sus alumnos la sabiduría de los antiguos –que es la sabiduría de todas las épocas- y relatar sus experiencias personales, estas últimas no como "fuente de sabiduría" –Germán no tiene esa soberbia-, sino como medio para ayudar a los jóvenes a superar situaciones difíciles, a no descorazonarse, a saber levantarse después de cada caída y volver a la pelea de la vida,más enriquecidos, más fuertes, en suma, mejores. Hoy, después de treinta y tantos años de frecuentar el gimnasio,donde siempre se escucha música que alimenta el espíritu y donde se encuentra un grupo de muchachos que mehan brindado su amistad y a los cuales retribuyo (algunos con una antigüedad mayor de 20 años) me considero amigo de Germán, a quien admiro por el tremendo esfuerzo que ha hecho y hace para mejorarse y mejorar a losdemás, por el dolor que siente por los problemas de sus alumnos y las alegrías que disfruta cuando sus muchachos logran el merecido premio a sus esfuerzos. Germán es un hombre, nada más que un hombre quepretende llevar una vida que sea útil a la sociedad y que su paso por este mundo no sea en vano. Para mí es un orgullo proclamar, cuando la ocasión lo amerita, que Germán Bermúdez Arancibia, Mister Chile, es mi amigo.

Dr. Aldo Fratalocchi

Índice
Palabras Preliminares 5Prólogo 9Reseña y pensamiento del autor 13Objetivos y destinatarios de esta obra 17Relación entre Siddhata Gautama el Buda y las Artes Marciales 25Do Tao, la esencia de las Artes Marciales 25El hombre es lo que piensa 29El Do o Tao aplicado a las Artes Marciales modernas de competición 31Los cuatro fundamentos de la recta atención de la mente del Buda 37Conocimiento de la mente 41Más sobre la mente 45Las impurezas de la mente que hay que corregir 51La importancia de conocerse a sí mismo 55Camino a la purificación 57En busca de la verdad 59Las prácticas del camino 61La cultura y las Artes Marciales 63Actitudes 67La naturaleza humana 69Autodominio 71Mesura – Prudencia 75Desarrollo – Crecimiento 77Exito 79Felicidad 81La importancia del tiempo 85La salud 91Salud y Felicidad 95La vida 97Cómo salir de las limitaciones 99Sabiduría – Conocimiento 101Responsabilidad 105Las Artes Marciales como un medio para encontrarse a sí mismo 107Etiquetas y trabas de la mente 111Las raíces del bien y del mal 113Meditación 115El Do de los Grandes Maestros 119Mangala Sutta (Sutra) Discurso-Sermón-Diálogo 121Metta Sutta 123Shakyamuni el Buda histórico Dhammapada 125Bodhidarma (en sánscrito) / Tamo (en chino) / Daruma (en japonés) 129

2 comentarios:

  1. Muchas gracias por la recomendación, suena muy bien y es optimista encontrarnos con personas así.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Carina,
      la verdad es que el prólogo contiene ya momentos y enfoques muy "sanos" de leer. El indice de la obra da buena cuenta de lo que se encuentra o se puede encontrar en su interior.

      Un abrazo

      Eliminar