miércoles, 2 de noviembre de 2011

Encuentra las fuentes de energía...

La energía es la corriente que sustenta la vida. Cuando nos sentimos pletóricos todo parece posible, la empresa más costosa es un reto asequible. Bajos de energía cualquier quehacer se vuelve cuesta arriba y los obstáculos insalvables. Las circunstancias sólo son una parte; cómo las vivimos depende de lo energéticos que nos sintamos. Algunos seres parecen privilegiados, con un contagioso entusiasmo y desbordante energía; otros, sin embargo, apenas pueden cargar consigo mismos... ¿Es un don aleatorio o depende de cada uno vivir de una u otra manera? En este artículo describiremos cómo cargarnos de energía y cuáles son los agujeros por donde la perdemos. 

La vitalidad se manifiesta en distintas áreas en el humano -cuerpo físico, mente, emociones, consciencia. En cada una existen comportamientos que nos proporcionan vitalidad junto a otros que nos desgastan. Toma conciencia de ello. 

En lo físico los puntos clave son la respiración, la alimentación y el ejercicio. 

La respiración constituye una de las fuentes de energía más importantes para el ser humano, más importante incluso que la comida. La función de la respiración es tanto energetizante, a través de la inspiración profunda, como limpiadora o desintoxicante, mediante la expiración. La palabra china Ki, referida a la respiración, significa aliento o energía vital además de aire, y la respiración correcta refuerza las reservas de esencia nutricional del cuerpo. Si no se le presta atención se produce de forma tan espontánea y natural como el latir de corazón; cuando es controlada, la respiración se vuelve tan voluntaria como el andar y puede utilizarse para regular todas las funciones vitales: el pulso cardiaco, la presión sanguínea, el metabolismo digestivo, la eyaculación, el sistema inmunitario, etc. Aprendiendo a controlar la respiración controlas el cuerpo y la mente, pudiendo eliminar la ansiedad y disminuir la tensión. 

La alimentación puede ser una fuente de energía o una forma de cargarnos de toxinas y enfermar. Es importante evitar cotidianamente alimentos que dejen residuos, produzcan pesadas digestiones y sobrecarguen el hígado. Existen infinidad de escuelas dietéticas, algunas contrapuestas, que defienden modelos alimenticios saludables. Cada uno debe acercarse a las teorías con espíritu investigador y probar, atentos a las reacciones de nuestro organismo, hasta dar con la dieta más apropiada. 

El ejercicio físico regular nos mantiene activos y flexibles; el exceso de sedentarismo hace cada vez más dificultoso el movimiento. La inercia de estar estáticos va produciendo cansancio crónico. Hay que encontrar el punto medio -tanto el exceso como la falta de ejercicio agotan-, colocarse en el punto de equilibrio: a cada periodo de actividad ha de seguirle un descanso -relajación- recuperador. La relajación no es echar una siesta, es una práctica específica que consiste en ir soltando las tensiones musculares y psíquicas. Existen varias das técnicas y talleres donde aprender esta útil práctica. 

Silenciar la mente 

En lo mental se alberga uno de los mayores agujeros por donde perdemos energía. Los pensamientos negativos, autolimitantes, la crítica, la queja, el pesimismo, la desconfianza, los temores nos bloquean y contraen, impidiendo el libre flujo de energía. Cualquier pensamiento es sólo una interpretación de la realidad, por tanto relativo; debemos ser prácticos y dejar de alimentar pensamientos que sólo producen daño y nos llenan de ruido la cabeza. Poca perspicacia y capacidad de actuación podemos conservar cuando la atención se gasta en sostener parásitos dañinos en nuestro interior. Como los cambios se realizan gesto a gesto, en cada momento, empecemos a tratarnos bien, dando espacio a los pensamientos que nos insuflan entusiasmo y abren el corazón en sustitución de los dañinos. 

La puerta está en ti 

La coherencia entre nuestro sistema de valores y lo que hacemos es necesaria para no cargar con el peso de hacer lo que no nos gusta y de negarnos a nosotros mismos. 

Asimismo, cumplir los compromisos -incluso los menos trascendentales- fortalece; si acostumbramos a no llevar a cabo nuestras decisiones nos debilitamos. Antaño la palabra dada era un valor sagrado, pues implicaba que quien la empeñaba tenía el poder de cumplirla. 

En síntesis, recupera la llave, la conciencia de que la energía que buscas está en ti. Evita depender de lo exterior para cambiar tu estado de ánimo; en vez de buscar al otro para que te contagie su alegría, entusiasmo, bienestar (su energía en suma) intenta entregar a los demás lo mejor de ti. Así descubrirás que abres la fuente, llenándote de lo que entregas (de lo que das te llenas), dando espacio para inundarte de esa energía que siempre está ahí; sólo faltaba disfrutar plenamente de ella. 

Fuentes de energía 

Tomar el sol moderadamente 
Tomar el brillo, la luz 
Los colores vivos 
El movimiento: andar, correr, danzar... 
Ejercicio físico regular 
La respiración correcta 
Las posturas correctas 
El masaje 
La relajación 
Técnicas energéticas: Yoga, Artes Marciales, danza, etc. 
La alimentación apropiada para cada uno 
Beber agua 
Dormir lo necesario para cada constitución, ni más ni menos 
Baños en el mar, ríos... 
Tumbarse en la tierra 
Caminar descalzo en el campo 
Abrazar un árbol 
La alegría, reirse 
Cantar 
La concentración: trabajos manuales, algo que nos deleite... 
Comenzar proyectos 
Hablar de lo mejor del ser humano 
Lecturas sobre el Ser 
La meditación 
Intentar poner bien a los demás 
Agradecer el don de estar vivo 


FUENTE: Jesús Mier, Psicólogo


martes, 1 de noviembre de 2011

MÚSICA: La oración de los niños...

Esta película está dedicada a las verdaderas víctimas de las guerras:  los niños.

This serves as but a part of my prayer for those who have suffered at places such as Columbine, Africa, Virginia Tech, Chechnya and other war-torn, hate filled places. Though we may not be able to cause the wars abroad to cease, we can cause the wars within our hearts and homes to end. Forgive and love others. Truly these small and simple steps can eventually cause great and powerful strides in the world.



"The Prayer of the Children" by Kurt Bestor and Sam Cardon

Can you hear the prayer of the children?
On bended knee, in the shadow of an unknown room
Empty eyes with no more tears to cry
Turning heavenward toward the light

Crying jesus, help me
To see the morning light-of one more day
But if i should die before i wake,
I pray my soul to take

Can you feel the hearts of the children?
Aching for home, for something of their very own
Reaching hands, with nothing to hold on to,
But hope for a better day a better day

Crying jesus, help me
To feel the love again in my own land
But if unknown roads lead away from home,
Give me loving arms, away from harm

Can you hear the voice of the children?
Softly pleading for silence in a shattered world?
Angry guns preach a gospel full of hate,
Blood of the innocent on their hands

Crying jesus, help me
To feel the sun again upon my face,
For when darkness clears i know you're near,
Bringing peace again

Dali cujete sve djecje molitive?
(croatian translation:
'can you hear all the children's prayers?')
Can you hear the prayer of the children?





El Arte de la Paz...(I)


La paz se origina con el fluir de las cosas, su corazón es como el movimiento del viento y de las olas. El camino es como las venas que hacen circular la sangre a través de nuestros cuerpos, siguiendo el curso natural de la fuerza de la vida. 

Si estás separado siquiera un poco de la esencia divina, estás lejos del sendero.

El Arte de la Paz no es fácil. Es una lucha hasta el fin, la matanza de los malos deseos y de la falsedad interior. En algunas ocasiones, la voz de la paz resuena como un trueno, sacudiendo a los seres humanos y sacándolos de su letargo.

M.Ueshiba