El dolor es ese gran Maestro que nos acompaña desde el momento de nuestro alumbramiento hasta la expiración.
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| Tori: Roberto garcía Uke: Musubi |
En nuestro Tai Iku, nuestra práctica, nos revela indudables muestras de que lo que estamos haciendo no es algo "vacío", que tiene cierta "sustancia" física y que en ocasiones, por descuido, falta de concentración, desconocimiento o falta de mesura, puede llevarnos a ocasionar alguna pequeña lesión (o grande) o provocárnosla a nosotros mismos (esto último, lo más habitual...).
Desgraciadamente, esto siempre enseña más que miles de palabras, debido a nuestra dureza mental (reflejada en nuestra dureza física...)
Cuántas veces hemos percibido y sentido el miedo propio y ajeno en nuestra actitud, nuestra cara y las ajenas en un nikkyo, yonkkyo, koshi nage... etc; aquellas técnicas que hemos oido decir: "... a este paso, vamos a quitarlas del temario...".
Pero también nos enseña a ver cuándo está hecha la técnica, nos ayuda a ser dóciles al movimiento, a buscar la armonía tantas veces mencionada; y bajo mi punto de vista, quizás lo más importante, a darnos cuenta de que es aquello que nos hace deponer nuestra de por sí terca mentalidad, cerrada actitud y a concebir ese pequeño momento de dolor como muestra de lo que es en sí la vida; pasar por determinadas circunstancias dolorosas, que acabaran pasando, y volviendo otras nuevas.
También lo concibo como una muestra de lealtad al compañero, que nos realiza la técnica y con absoluta entrega realizamos nuestro trabajo de uke (o al menos deberíamos... jejejeje).
¿ Q U É O S P A R E C E ?
¡¡¡ PARTICIPAD !!! (NO DUELE)
Fuente: Diego López Blanco ( compañero de quinta aikidoka)

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