viernes, 2 de diciembre de 2011

MÚSICA: Madre Tierra

Qué difícil cantarle a tierra madre
Que nos aguanta y nos vio crecer
Y a los padres de tus padres y a tus hijos, los que vendrán después
Si la miras como a tu mama
Quizás nos cambie la mirada
Y actuemos como el que defiende a los suyos y a los que vienen con él

La raíz de mis pies yo sentí,
Levanté la mano y vi
Que todo va unido, que todo es un ciclo: la tierra, el cielo y de nuevo aquí
Como el agua del mar a las nubes va
Llueve el agua y vuelta a empezar
Oye, eee
Grité, grité
No, no, no lo ves
Va muriendo lentamente
Mama tierra, mother earth
Grité, grité
No, no, no lo ves
Va muriendo lentamente
Mama tierra, mother earth

No se trata de romper ventanas, ni farolas, ni de caras
Mejor romper conciencias equivocadas
Oye, nadie nos enseñó ni a ti ni a mí
Nadie nos explicó ni a ti ni a mí
Mejor aprender, que corra la voz y quizás conseguir


Bombeando tierra madre dice,
Bombeando tierra madre te dice basta
Bombeando, bombeando a tierra madre escuché
Bombeando tierra madre dice ponte en pie
Bombeando ponte en pie
Bombeando tierra madre dice ponte en pie, mírame

Grité, grité
No, no, no lo ves
Va muriendo lentamente
Mama tierra, mother earth
Oh mama reclama
Se le apaga la llama
Y esto no es de hoy, ya tiempos atrás voy hoy 

Décadas degradando
Ya mama reclama
Se le apaga la llama
Se la venden hoy
De lo que fue a lo que es hoy
Se le magnifican sus latidos hoy

Llaman llaman, mama tierras llaman
Ya que las manejan sin plan
Demasiadas cavan, otras se caen, luego frutos no dan
Llaman llaman, mama tierras llaman

Oídos sordos les hace el man
Miradas se tapan
Contaminan hasta que eliminan
Grité, grité
No, no, no lo ves

Grité, grité
Va muriendo lentamente
Mama tierra, mother earth
Grité, grité
No, no, no lo ves
Va muriendo lentamente...

FUENTE: Macaco



miércoles, 30 de noviembre de 2011

El Miedo....reflexiones


probando el filo
de un katana afilado...
 Los tímidos tienen miedo antes del peligro; los cobardes, durante el mismo; los valientes, después.
Jean Paul (1763-1825) Escritor y humorista alemán.
 
- El valor no es la ausencia del miedo, más bien, es la opinión de que otra cosa es mucho más importante que el miedo.
- Ambrose Redmoon
 
- Los más valientes son seguramente aquellos quienes tienen una visión clara de lo que está delante de ellos, la gloria y el peligro uno al lado del otro, y aun así, no se resisten a irse a encontrar con ellos.
 - Tucidides
 
- Creo que es más valiente el que vence a sus deseos que aquel quien vence a sus enemigos, porque la victoria más grande es sobre uno mismo.
- Aristóteles

un tanto muy especial...


- Un jefe crea miedo, un líder confianza. Un jefe culpa, un líder corrige los errores. Un jefe lo sabe todo, un líder hace preguntas. Un jefe hace el trabajo una carga, Un líder lo hace interesante. Un jefe está interesado en sí mismo o si misma, un líder está interesado en el grupo.
 - Russel H. Ewing


- No le tema tanto a equivocarse que usted no intenta nada nuevo en su vida. La hoja de vida más triste de la vida contiene estas tres cosas: Pude haber hecho, tal vez hubiera hecho, y debería haber hecho.
- Louis E. Boone

detalle del tanto....
 - El odio es la consecuencia del miedo; le tememos a algo antes de odiarlo; un niño que le tiene miedo a los ruidos se convierte en un hombre que odia al ruido.
- Cyril Connoly

- La inacción cultiva el miedo. La acción cultiva la confianza y el valor. Si usted quiere conquistar el miedo, no se quede sentado en la casa pensando acerca sobre este. Salga y ocúpese.
Dale Carnegie

El Laberinto y más...

Hace mucho tiempo existió un joven filósofo, que destacaba de todos entre otras cosas por su valentía y astucia, por lo que fue elegido por los dioses para cumplir una misión y convertirse en héroe.

Le mandaron a Creta donde existía un Laberinto dentro del que vivía una bestia que denominaban Minotauro, nunca nadie antes había conseguido solucionar el intrincado Laberinto y por supuesto todos los que lo habían intentado habían perecido ante el Minotauro, poderosa bestia diabólica que tenía la misión de perseguir a los aspirantes a Héroe que osaban entrar en el reino que el protegía, haciendo que se perdieran hasta morir por inanición o enfrentándose a ellos directamente.

Antes de partir hacia Creta, la madre del joven le obsequio con un abrigo rojo de lana que había tejido con sus manos, deseándole suerte en su empresa.

Se paró el joven en la entrada del Laberinto, meditando la manera de resolver la misión y tuvo la inspiración de coger una punta del hilo de lana que formaba su abrigo y atarla a un árbol junto a la entrada, así por mucho que se perdiera dentro del laberinto, el abrigo se iría deshaciendo y el hilo rojo le marcaría el camino de regreso para poder volver a casa.

Entro dentro del Laberinto y llego a una bifurcación y luego a otra y a otra, eligiendo el camino al azar, cuando sus pies estuvieron cansados y su estómago vacío, se puso a pensar dándose cuenta que de esa manera nunca resolvería el misterio del Laberinto, por lo que cada vez que llegaba a una bifurcación se paraba para dudar y solo cuando encontraba dentro de si mismo un impulso, una inspiración que le marcaba el camino correcto, proseguía su marcha; de esta forma logro llegar a la cercanía del Minotauro, y lejos de intentar huir despavorido, decidió enfrentarse al monstruo, sabia que le ganaba en fuerza, por lo que decidió emplear como arma su astucia, se quito lo que le quedaba de abrigo y le incito con el reiteradamente, hasta conseguir enfurecer a la bestia que embistió una y otra vez sin alcanzar al joven que rápidamente le esquivaba ayudado del engaño de color rojo que manejaba diestramente con sus manos; el Minotauro, cansado, agotado, cayo rendido y humillado ante el joven Héroe, vencido, pidió clemencia, y el joven sabio le perdono la vida a cambio de que jurara servirle, el monstruo acepto y arrancándose la cornamenta se la entrego como muestra de rendición ante la mayor fortaleza y sabiduría del Héroe.

Después uso el hilo de su abrigo como guía para salir del Laberinto,
satisfecho por haber cumplido felizmente la misión que los dioses le habían encomendado, sintiéndose mas sabio y realizado, pero extrañamente vacío, en su interior sentía ansiedad, los mismos impulsos que le habían ayudado a encontrar al Minotauro, ahora se tornaban continuos, invadiéndole un desasosiego que no acertaba a explicarse, por lo que pidió inspiración a los dioses...su respuesta le hizo comprender que esto era solo el inicio de un largo camino pleno de conocimientos hasta alcanzar la Verdad y la Sabiduría... el AMOR.

Absorto en esta inspiración, tuvo una visión, un camino angosto y sinuoso, lleno de piedras, subía por una montaña, y al final del camino... un abismo, cruzado por un puente invisible que conducía a una puerta, que era la entrada de una nube blanca.

Decanta la duda, pregunta al corazón;
amansa la bestia, astuta la razón.
Tras el laberinto el abismo, peregrino de Dios;
salva el invisible puente, sabio de AMOR.

 
Basado en clásicos, no sin motivo

Fuente: nuestro compañero Aikidoka  Carlos Ruiz de Pablo, 1995