jueves, 8 de marzo de 2012

¿Porqué practico Aikido? (I)

Soy practicante de Aikido desde el 2002, y desde hace tiempo mis amigos, personas allegadas y algún que otro despistado me preguntan porqué practico este Arte Marcial.

A parte de proporcionar una respuesta más o menos tópica y típica, este tema me ha llevado a profundizar en el asunto, a tratar de poner luz sobre las "verdaderas" causas que me llevaron a entrar en un Dojo para practicar el Arte de la Paz, y sobre todo a seguir en ello. En mi caso con ilusión y ánimo creciente , encantado de haber entrado en la senda del Aiki,

Aprovecho la ocasión para agradecer a mi Maestro y a todos los compañeros su ayuda, conocimiento y grandes dosis de paciencia.

Para comenzar el asunto parto de la siguiente premisa básica de la psicología:

La Necesidad crea una tensión que en función de una o varias Motivaciones da lugar a una Acción común o diferente (Comportamiento)

Puesto a investigar sobre el tema me pareció un buen punto de partida el basar este texto en la llamada "Pirámide de Maslow".

Esta pirámide propone de forma ordenada un modelo escalable sobre las necesidades humanas. A saber:
  • Orgánicas
  • Seguridad
  • Pertenencia
  • Estima
  • Realización
Orgánicas : en este sentido creo que lo mejor es leer el artículo del compañero Agustín AIKIDO y SALUD, donde de forma clara y fundada explica las bondades físicas y psicofísicas que proporciona el Aikido al practicante. Es obvio que una persona puede necesitar para cubrir estas necesidades de la realización de una actividad fisica como el Aikido para mejorar ciertos aspectos de su condición física.

Seguridad: según Maslow en este escalón encontramos las necesidades relacionadas con la confianza que genera un grupo organizado, en una jerarquía responsable, en una organización reputada, veteranía, experiencia, estabilidad...

Pertenencia: las personas tenemos hambre de relaciones amistosas, deseo de pertenecer a una comunidad, noción de club, de grupo, de equipo. Es la necesidad de situarse en relación con los demás

Estima: Se refiere al aumento de la competencia y/o su posición, ser reconocido como individuo, de ser reconocido, de cumplidos, Es el reconocimiento de los méritos o del valor de uno por parte de los demás.

Realización: o de actualización de uno mismo, el ser humano aunque puede mostrar un cierto descontento si no hace exactamente aquello para lo está dotado. Es la necesidad de evolución, de superación personal, de creación.

Las motivaciones , su definición podría ser el conjunto de fuerzas que nos impulsan a actuar.

Toda nuestra educación nos conduce a analizar los acontecimientos de una forma lógica. Cuando las personas quieren explicar sus actos se apoyan en la razón para justificar sus actitud, su comportamiento, su decisión. Es decir cada uno intenta parecer razonable ante los demás. Con demasiada frecuencia intentamos comprender a los demás basándonos en únicamente en hechos o por actos admisibles por una sola razón. Esto no es suficiente. Hay actitudes y comportamientos que se nos escapan y debemos intentar comprender. Porque "hay que comprender para ser comprendido".

Las personas actúan únicamente por dos razones: satisfacer los deseos o huir de los temores.

Tipos de motivaciones:
  • Racionales: seguridad, interés, comodidad, confort, simplicidad, ahorro, método, bienestar...
  • Afectivas: sentimientos, simpatía, amistad, orgullo, ideal, amor, consideración, estima, ser útil, ser ídolo, novedad, competición, satisfacción, pasión, poder...
Todas ellas a su vez pueden ser positivas o negativas, intensas o débiles, largas o breves

Acciones o comportamientos : finalmente decidimos y nuestra decisión está basada y dividida en los siguientes porcentajes:
  • Motivación Racional: 10%
  • Motivaciónes Afectivas: 90%

A todo esto hay que añadir otros conceptos como son las esperanzas, las ilusiones.

Después de toda esta exposición parece más despejada la jungla de nuestra mente, por lo menos con las ideas un poco más ordenadas. Esta ordenación me (nos) permite poder situar nuestros porqués, a conocer qué nos llevó a inscribirnos en el dojo, a continuar entrenado o en algunos casos a abandonar la práctica, con o sin vuelta.

Pienso que los porqués van evolucionando mientras caminamos por la Vía, quizás la mezcla de necesidades y motivaciones que nos impulsan a inscribirnos no son las mismas cuando uno empieza que cuando se llevan algunos años de práctica o cuando se lleva toda una vida en ello.

Quizá , y digo "quizá" , al principio los porqués pueden estar más relacionados con la necesidad de realizar una actividad física más o menos intensa, que además nos proporciona una imagen de "falsa seguridad" que nos genera el conocimiento básico de una serie de técnicas aiki que pueden ser aplicadas en caso de agresión física, y que nos permite sentir como nuestra imagen ante los demás se proyecta de mejor manera.

Menos mal que en nuestro caso , tanto el Maestro como los profesores que nos enseñan, nos hacen poner los pies en la tierra y nos graban a fuego la necesidad de ser pacientes, perseverantes y constantes...únicas vías para ,al cabo de los años, empezar a entender el verdadero espíritu del Aikido.

continuará...


miércoles, 7 de marzo de 2012

WAZA: momentos de un exámen...

Ayer me hicieron llegar unas grabaciones de nuestra Escuela.

Entre ellas está mi exámen para 2º DAN. Hoy quiero compartir con vosotros este pequeño extracto, en el que se ejecuta Taninzu Dori. En otros post pondré otros extractos, que creo que son interesantes de ver, y que pueden ser objeto de crítica sin ningún complejo por mi parte.

El motivo de publicarlo  no es exhibir mi nivel: bueno, malo, regular, pésimo o lo que cada un@ opine, sino que lo posteo como total agradecimiento a mis compañer@s en esta técnica.

Creo que sus ukemis son de un gran nivel. Para poner en contexto decir que este momento es después de llevar entrenando todo un sábado, mañana y tarde y el domingo desde las 9 hasta las 12:30 que se iniciaron las pruebas...

Muchas gracias amig@s, parte de mi aprobado es gracias a vosotr@s


- julio 2011 -


martes, 6 de marzo de 2012

En familia...

En el seno de la familia son los padres los que dirigen la educación y la formación de los hijos intentando inculcarles valores elevados y hábitos sanos , pero, paralelamente, los hermanos mayores también educan y forman a los hermanos menores, sobre todo, con su ejemplo.

practicando Kumijo...
En el tatami también ocurre algo parecido. El papel de padre lo ostentaría el Maestro y los hermanos mayores y menores seríamos los discípulos a tenor de nuestro grado. Aquí da igual la edad, el sexo, el estatus social o la preparación intelectual. Todo eso queda guardado en las taquillas junto a la ropa. Así, se podría dar el caso de que un hermano menor doble en edad a uno mayor o que un humilde trabajador sea el hermano mayor de un ejecutivo millonario de una gran compañía. Eso no cuenta. En ese sentido todos somos iguales porque todos venimos a aprender y a compartir.

Por tanto, según esta idea, sobre el tatami cada uno responde de sí mismo pero, a la vez, responde, en cierta medida, de las personas que tiene a su izquierda y responde, también, ante las que tiene a la derecha. De este modo, si durante el entrenamiento hablamos en exceso o nuestra conducta no es la adecuada o nuestra indumentaria no es correcta o, simplemente, no practicamos con entrega, no estamos actuando según lo esperado frente a nuestro Maestro pero tampoco frente a nuestros hermanos mayores, por menospreciarles ignorando su ejemplo, y tampoco frente a nuestros hermanos menores, por no brindarles un buen ejemplo.

Compañeros de AFAMADRID
Puede que en un entrenamiento el alumno de mayor grado sólo sea un primer dan o, aún menor, un primer kyu o, incluso, ni siquiera eso. Nada cambia. El alumno de mayor experiencia es el hermano mayor y las relaciones son las mismas.

A veces, por algún motivo, podemos sentirnos empujados a pensar que somos mejores que un hermano mayor.

Lo cierto es que aquí nadie es mejor que nadie, ni siquiera mejor que el que acaba de empezar titubeante y no tiene aún ni kimono; y además, un hermano mayor, seguro, siempre podrá enseñarnos algo. Quizá pase tiempo y no lo veamos pero un día, de pronto, tal vez sólo en un gesto o en una mirada o en un silencio, podremos aprender algo de él.

Esto no significa que un hermano mayor no aprenda de uno menor. Todos nos enriquecemos practicando juntos, todos andamos juntos el Camino.

Me gusta esta idea porque habla de hermandad, de aprendizaje y, al fin y al cabo, de Amor.


Fuente: mi compañero aikidoka José Samiñán.